Categoría: Tecnología

¿El progreso tecnológico tiene riesgos?

Cualquier cambio puede ser perturbador, pero los cambios tan profundos como los que se desencadenan en la fase actual del desarrollo tecnológico -conocida como la Cuarta Revolución Industrial– son propensos a ser particularmente desestabilizadores. La tecnología reúne las diversas redes que constituyen la vida moderna y las fusiona en un complejo “sistema de sistemas”, en el que los riesgos son difíciles de identificar y aún más difíciles de medir. Podemos señalar riesgos tecnológicos relativamente aislados, como el riesgo de que un ciberataque interrumpa las operaciones comerciales, pero en un mundo cada vez más interconectado las consecuencias pueden ser mucho mayores. Considere, por ejemplo, el impacto inmediato en cascada de un ciberataque que destruye a un proveedor de infraestructura crítica. O el impacto social y político de la automatización y la inteligencia artificial, si se les permite reconfigurar los mercados laborales mundiales tan radicalmente como algunos han sugerido.

La tecnología también está dando forma a muchas de nuestras suposiciones o percepciones de fondo, y esto a su vez puede dar forma a nuestra comprensión y actitud hacia los riesgos. Vivimos en un mundo que se caracteriza tanto por el ritmo acelerado del cambio tecnológico como por la incertidumbre que causa esta aceleración. Anecdóticamente, por lo menos, cada vez más y más de nosotros sentimos que nos estamos quedando inmóviles – casi al ritmo de algunos desarrollos tecnológicos que nos afectan, pero en gran medida ajenos a muchos otros e inseguros de cómo encajan entre sí.